Más adelante otro hombre demostró obediencia a Dios. Abraham confió en Dios tanto que hasta estuvo dispuesto a sacrificar a su propio hijo, Isaac, en obediencia a Él. Dios proveyó un carnero como sustituto. Este es un tipo del sustituto que sería sacrificado por nosotros dos mil años después. (Próxima)
Traducción por Enid Rivera / Kid Exploradores Coloring Book, www.KidExplorers.com—Copyright Eden Communications.